Las cosas importantes de la vida llegan solas, no las esperas, no las deseas o ni siquiera piensas ellas, simplemente suceden. Un día como otro cualquiera te despiertas como sumido de tu eterno letargo y ya están ahí, lo habías tenido siempre delante de tus narices y no habías sido capaz de verlo. Lo reconozco, soy feliz, y espero seguir siéndolo por mucho tiempo, porque solo son momentos, instantes que tienes que inhalar lo mas rápidamente posible para poder saborearlo, si no se escapan como un suspiro.
Y este es el mío.
Me siento feliz.

No hay comentarios:
Publicar un comentario